El republicanismo y el socialismo, aunque excluidos de la vida pública, fueron teniendo avances, llegando a ganar en las elecciones legislativas y municipales de principios de siglo. En 1917 se inició una huelga revolucionaria convocada por los sindicatos UGT y CNT. En 1931 quedó proclamada la República Democrática, varios de sus protagonistas fueron madrileños, Francisco Largo Caballero, Julián Besteiro, Manuel Azaña y Clara Campoamor. 
Entre 1900 y 1940 la provincia de Madrid duplicó su población, pasando de 740.000 habitantes a 1.574.000. El mayor crecimiento se produjo en la capital y en los municipios de su entorno, Chamartín de la Rosa, Carabanchel y Vallecas. El desarrollo urbano tuvo que responder al crecimiento de la población y al problema del transporte entre lugares cada vez más lejanos pues el extraradio crecía más deprisa que el ensanche planificado. En 1917 se iniciaron las obras del ferrocarril metropolitano y la primera línea fue Sol-Cuatro Caminos.
Madrid seguía confirmando su orientación como ciudad de servicios. A partir de los años veinte se produjo un avance notable en el transporte, la banca y la administración de empresas, aunque también fueron estableciéndose algunas industrias de cierta importancia.
En 1936 se produjo el levantamiento militar que dio lugar a la guerra civil (1936-1939). Desde el comienzo de la guerra la Comunidad de Madrid se convirtió en el símbolo de la resistencia al fascismo, siendo un objetivo militar para los enemigos de la República. La capital estuvo asediada hasta el final de la guerra y la provincia quedó partida en dos por la línea del frente. Desde 1939 el General Franco gobernó España de forma dictatorial. El poder central del nuevo Estado se instaló en Madrid y Franco estableció su residencia en El Pardo.
De la etapa franquista se pueden destacar dos fases. La primera marcada por el estancamiento económico y el aislamiento y la segunda caracterizada por el desarrollo y el contacto con el exterior. La mejora en la situación económica supuso un aumento de inmigración hacia la capital lo que originó el chabolismo en su periferia. Madrid fue potenciando su importancia industrial y siguió desarrollando el sector servicios. Durante este periodo se incorporaron a la Villa de Madrid 13 municipios La población de la capital en los años setenta llegó a 3.121.000 habitantes.

A partir de los años setenta el crecimiento se frenó en la capital y empezó a acelerarse en los municipios que la rodean formando el Área Metropolitana. Los municipios cercanos a la capital se convertían en ciudades dormitorios.

Después de la muerte de Franco, en 1977 se celebraron elecciones democráticas, después de una época de transición en la que asumió la Jefatura del Estado el rey Juan Carlos I. 

Con la descentralización política planificada en la transición democrática, la provincia de Madrid fue desgajada del conjunto castellano y convertida en una Comunidad Autónoma, en el año 1983. El primer presidente de la Comunidad fue el socialista Joaquín Leguina, en las elecciones de 1995 fue elegido Alberto Ruiz Gallardón del PP. 

Actualmente la Comunidad de Madrid con sus 8.000 kilómetros cuadrados de superficie ha superado los cinco millones de habitantes. El sector primario tiene escasa presencia, la industria está diversificada y el sector servicios continua caracterizando la economía madrileña.